Lycée occupation

Lycée & Collège

Nuestro Lycée durante la Ocupación (1939-45)

Nuestro Lycée fue abierto a la enseñanza a finales de los años '30 del siglo pasado, coincidiendo en sus primeros años de funcionamiento con una de las etapas más oscuras de nuestra historia reciente: la Ocupación nazi...

Juliette RIPPERT

La vida en nuestro Lycée durante los años que duró la 2° Guerra Mundial no fue nada fácil. Al exterior, la presencia del ejército de ocupación era omnipresente. Nunca perdieron los parisinos la esperanza de una futura liberación, pero era difícil abstraerse. La atmosfera estaba, en general, bastante cargada, y había una impresión de estar en permanente estado de guerra.

 

Al interior, el equipo de profesores se esforzaba en hacer que el Lycée funcione y que las alumnas (el Lycée Hélène Boucher fue reservado para la educación femenina hasta 1972) tuviesen una vida lo más normal posible. Las consignas: ni se les hablaba de la guerra, ni se les dejaba leer el periódico, ni se hablaba de nada relacionado con Alemania. Pero era difícil de olvidar la presencia nazi por las estudiantes de Hélène Boucher: a causa de, tanto su gran tamaño como su situación, el ejército alemán decidió establecer en parte del edificio la Komandantur (mando militar) de París.

 

Evitar que los jóvenes se implicasen en la resistencia a la Ocupación era bastante utópico. Así, el 11 de noviembre de 1940 (día del Armisticio) un buen grupo de estudiantes de todo París desafió al ejército nazi desfilando en los Champs Elysées para celebrar la victoria sobre Alemania; un año más tarde hubo estudiantes que pegaron en las paredes de muchos lycées octavillas de humor corrosivo contra los alemanes que circulaban por París...

 

Las estudiantes de nuestro Lycée fueron especialmente beligerantes contra la Ocupación. Como ejemplo, el "acto de patriotismo" que efectuaron el 14 de julio de 1941: todas se hicieron trenzas, en las cuales habían mezclado su pelo con cintas de colores azul, blanco y rojo. También se sabe que hay alumnas que difunden -discretamente, en este caso- por la calle las noticias francesas de Radio Londres. A pesar de lo comprometido de tales acciones, no se conocen represalias por parte de los alemanes. Por el momento.

 

Según pasaba el tiempo, el ambiente en la ciudad se iba haciendo irrespirable. Tras los primeros atentados contra soldados alemanes, comienzan a florecer por todo París carteles anunciando la ejecución sumaria de todo sospechoso. Las estudiantes de Hélène Boucher no escapan a este drama cotidiano: la ausencia de un padre o de un hermano, encarcelado o comprometido (o las propias alumnas, como fue el caso de Michèle Moët) con la resistencia, se traduce en una inquietud constante. En las clases, los casos de jóvenes en este tipo de situaciones era bastante frecuente.

 

Pero la presión del ejército nazi sobre los parisinos se incrementó desde finales de 1943, momento en que la Gestapo pasa a dirigir la represión de activistas. Al mismo tiempo, el gobierno nazi de Paris comenzó a desarrollar un programa de actividades dirigidas a simpatizar con los jóvenes de la ciudad. Frente a estas acciones, un grupo de profesores de Hélène Boucher dirigidos por Marie-Thérèse Chauvin -profesora de Letras- deciden adherirse a "Las exploradoras" (un movimiento no religioso para formar a la juventud creado antes de la guerra y prohibido por los alemanes; para evitar problemas, se camuflaron la organización bajo el nombre de "Cruz Roja de la juventud"), con el grupo de contrarrestar las actividades que los nazis hacían para atraerse a las estudiantes del Lycée.

 

Lo peor estaba por llegar. A partir de 1943 nuestro Lycée va a sufrir directamente la represión nazi. Todo comenzó con el arresto de Mme Fontaine, directora del Lycée por entonces, por esconder a un joven alsaciano que había desertado las filas del ejército nazi. Fue encarcelada un par de meses en 1943. Lo que vino después está inscrito en nuestra historia negra reciente. A pesar de que en 1940 ya se había intentado expulsar a funcionarios de religión judía de la administración pública (nadie que trabajase en Hélène Boucher fue afectado), fue en marzo de 1943 cuando Louis Darquierde Pellepoix, 'Comisario general de cuestiones judías' durante la Ocupación, pide a cada centro escolar "información sobre la población escolar judía" con el fin de "reagrupar a profesores y alumnos de esta religión en establecimientos especialmente reservados para ellos".

 

El rector de la Academia de París fue informado de que Hélène Boucher albergaba "32 alumnas judías". Un estudio de los ficheros de las alumnas de esta época confirma que la cifra era muy superior (169 alumnas entre 1940 y 1942, el 10% del total del efectivo), pero Mme Fontaine se vio obligada a comunicar alguna cifra que contentase al gobierno de Ocupación. Siempre era mejor que abrir las puertas del Lycée a la Gestapo para que lo registrase. En previsión de represalias, se aconsejó a las familias afectadas que se escondiesen o que, si podían, intentasen acceder a las zonas liberadas.

 

A pesar de la acción de Mme Fontaine, un año después -1943- se supo que era inminente una redada en el Lycée: el Rectorado ya había elaborado listas de alumnas judías. La redada se produjo, a pesar de la resistencia de la directora del Lycée a que las fuerzas nazis entrasen a buscar a sus alumnas. Pero nada pudo evitar que se las llevasen deportadas. El Lycée fue liberado un año después, pero poco o nada se volvió a saber de las chicas atrapadas por la Gestapo.

 

En la actualidad, hay una lápida conmemorativa en el hall de entrada del Lycée/Collège, en memoria de las jóvenes alumnas judías deportadas, victimas del antisemitismo nazi, para que jamás olvidemos, actos que nunca debieron ocurrir.