La noche en pie y el 15M...se parecen

 

La noche en pie y el 15M: ¿se parecen?

Jeremie GELMSTEIN

Hemos decidido entrevistar a Alexandre de Baets, estudiante de la Sorbona, que participa en el movimiento “la noche en pie”, para comparar las causas de los dos movimientos y así ver los puntos comunes entre las situaciones de estos dos países.

 

Esta entrevista ha sido realizada el domingo 22 de mayo de 2016 y pretender hacer un paralelismo entre la situación política actual de Francia y la de España en 2011.

 

¿Por qué participas en este movimiento?¿Y cuáles son las ideas que defiendes ?

-A.DB : “Comprometerme con este movimiento era para mí una evidencia, es en cierto modo un modo de luchar y de mostrar nuestro descontento sobre esta ley. Estamos aquí para protestar y pedir la retirada total de este proyecto de ley, no pedimos una negociación sobre ciertos puntos. Nuestro futuro, nuestra vida dependen de eso... No estamos contra una reforma, sino que ésta es inaceptable, para nosotros y para el futuro de nuestro país.

 

¿Aceptáis las reacciones violentas?

-A.DB : Nadie concibe este género de comportamiento, y todavía menos frente a las fuerzas policiales. La violencia es inaceptable... Manifestar es un derecho, y permite mostrar la opinión de la población. Hay que saber que no son los militantes y los manifestantes los actores de esta violencia y de estos desbordamientos, no hay que poner a todo el mundo en el mismo grupo. Hacemos todo lo posible para luchar contra estos "alborotadores" y para establecer el orden, con la ayuda de las fuerzas policiales desde luego…

 

¿Cuándo tuvisteis la idea de salir a la calle ?

-A.DB : Esta idea comenzó por internet y más precisamente en las redes sociales, no lo había tomado en serio al comienzo porque me parecía muy difícil de manejar y podía ser muy peligroso por la posibilidad de desbordamientos. Pero a medida que pasó el tiempo, el movimiento cobró gran impulso y ha reagrupado cada vez más gente; la organización está siendo correcta y no ha habido desbordamientos. Por eso decidí participar en esto, con muchos amigos que tenían las mismas ideas sobre las causas de este movimiento. ¡Eso es todo!

 

Pero, ¿no es demasiado aburrido quedarse cada noche despierto?

-A.DB : No, no… – sonríe – claro que no nos aburrimos, hay música y conciertos improvisados, debates sobre la Ley de Trabajo para ver todos los puntos de vistas. ¡Sentimos que todo el mundo está comprometido y eso da ganas de continuar y de tener alegría! Y sobre todo hay que salir por la noche y disfrutar la vida ¿no? – sonríe.

***

Esto nos muestra todas las similitudes entre estos movimientos, son dos movimientos contra el sistema político y sus decisiones. Ellos denuncian los errores de la política de su país, y se manifiestan con el fin de hacer cambiar la opinión del gobierno.

 

Los gobiernos franceses y españoles reaccionaron de manera diferente y por diferentes medios:

Francia

España

 

La política francesa reaccionó muy rápidamente, particularmente con las declaraciones de Myriam El Khomri, ministra de trabajo (“la libertad de manifestar no es libertad para cometer actos violentos” – en radio Europa 1 el 18 de mayo de 2016) así como el Primer ministro Manuel Valls que denuncia los desbordamientos. Paradójicamente el conjunto de la clase política apoya esta ley. El telediario y la prensa escrita también tienen una visión parcial e interesada del movimiento, particularmente con las ediciones especiales del periódico de las 20h.

El sistema político español procuró detener este movimiento por todos los medios. José Luis Rodríguez Zapatero anunció su retirada de la política el 2 de abril de 2001, pero esto no fue eficaz. Los gobiernos españoles publicaron entrevistas del político donde afirmaba estar “particularmente sorprendido por los movimientos de contestación y de indignados”. Esto lo dijo para tranquilizar a la población. El gobierno español mintió criminalizando el movimiento. Esto se puede ver en distintas portadas de periódicos como ABC.

Así, estos dos movimientos son semejantes, con una rebelión del pueblo contra la política. Sólo la reacción de los gobiernos es diferente: por un lado, el uso de las mentidas para reconfortar y corromper a la población (gobierno español), y del otro, el gobierno francés no escucha.