Homenaje 13nov

Mi ciudad

Un minuto de muerte en Hélène Boucher

 

Alexis IMBERT

El 13 de noviembre varios atentados se efectuaron en París que supuso la mayor matanza ocurrida de Francia desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Para rendir homenaje a las inocentes muertos el viernes 13 de noviembre, Francia se paró un momento el lunes siguiente, 16 de noviembre: escuelas, transportes públicos y empresas quisieron recordar a las víctimas.

 

Unas 2.000 personas salimos al patio de nuestra escuela para guardar un minuto de silencio. No estamos muy lejos del lugar donde ocurrió esta tragedia, y la emoción de muchos de nosotros era importante.

 

Pero somos muchos alumnos y había poco tiempo para organizar el evento. Además, el momento era complicado para guardar la calma. ¿Cómo se consiguió realizar este homenaje entre tanta tensión? ¿Por qué un minuto de silencio? ¿Son suficientes? ¿Qué decir a los alumnos, cómo explicarle lo que paso, quién hizo eso y por qué? Tenía tantas preguntas sin respuesta que decidí hacerle una pequeña entrevista a Mr Casteran, Principal Adjoint de mi Collège sobre ello.

 

Alexis Imbert (AI): ¿Cómo organizar tal reunión?

Mr Casteran (MrC): Nos avisaron muy tarde del cierre del establecimiento el sábado. Pero todos los miembros de la dirección de la escuela decidimos reunirnos con carácter de urgencia ese mismo domingo, para ponerse de acuerdo sobre qué hacer (y cómo) al día siguiente, lunes 16 de noviembre.

 

AI: ¿Por qué unos minutos de silencio? ¿Es suficiente?

MrC: Unos minutos de silencio es simbólico pero no es suficiente sin unas palabras de reconocimiento, sin un momento de diálogo entre todos.

 

AI: ¿Cómo explicar al alumno lo que pasó y que es el culpables?

MrC: Las religiones son para vivir en paz. Las personas que hicieron eso han utilizado una religión para sus propios fines. No es posible reivindicar una religión a través de asesinatos. Muestro a menudo a los estudiantes esta imagen: Francia es una unidad con diversos orígenes.

 

Fueron minutos intensos. En nuestra ciudad, la torre Eiffel se apagó durante un tiempo, ondeando la bandera a media asta; al día siguiente, se volvió a iluminar con los colores de Francia. Pero no sólo en Paris hubo homenajes, ni siquiera en Francia: monumentos significativos del mundo entero se encendieron al color de Francia, en signo de homenaje a las víctimas del 13 de noviembre.