La escuela, por una clase de Seconde

Opinión

El Hélène Boucher, visto por una clase de Seconde

 

Mnevis BOUTROS

Para escribir este artículo, en primer lugar efectuamos un sondeo anónimo, muy corto de tal modo que vayamos a la parte fundamental y solicitamos dictámenes honestos. El tema de este sondeo era “qué piensa una clase de Seconde (la mía) sobre el Lycée/Collège Hélène Boucher”. Ahí tienes el cuestionario que se presentó a los alumnos de esa clase.

 

LAS PREGUNTAS

 

1. ¿Estás contento/a de ir a Hélène Boucher cada mañana?

  • Sí, para aprender nuevas cosas.
  • Sí, ya que tengo ganas de encontrar a mis compañeros de clase.
  • Las dos primeras.
  • No, la idea de ir a clase no me motiva nada.

 

2. ¿Qué piensas de la actitud general de los profesores en el colegio hacia los alumnos?

  • Son globalmente próximos a los alumnos.
  • Algunos son próximos a los alumnos, otros no lo son.
  • No son próximos a los alumnos pero prestan atención a su evolución.
  • Depende.
  • Sólo les importa terminar el programa, sin importarle si comprenden algo los alumnos

 

3. ¿Piensas que algunos profesores no se comportan como tales realmente?

  • No

 

4. ¿Qué piensas sobre la utilidad general de las diferentes herramientas de trabajo propuestas en el colegio (C.D.I, apoyo, acompañamiento personalizado, ayuda de alumnos de "Terminal", horas de metodología, etc...)?

  • Son útiles
  • Algunas lo son, otras no lo son
  • Me no son de ninguna utilidad

 

5. Una pregunta más libre: ¿qué prefieres en el colegio y qué te gusta menos?

. . . . . . . . . .

 

EL ANÁLISIS

 

Para la primera pregunta, sólo 2 de los 24 alumnos respondieron que venían al curso para enterarse de nuevas cosas, contra 11 para encontrar a sus camaradas de clase y 9 que responden que la idea de ir a la escuela no les motiva. Solamente 2 alumnos respondieron que venían tanto para encontrar sus camaradas de clase como para enterarse de nuevas cosas. Está claro que la formación no es una prioridad para mis compañeros...

 

Sobre la actitud del equipo pedagógico, un único alumno de los 24 piensa que los profesores son globalmente próximos a los alumnos, aunque, en el lado opuesto, solamente 2 alumnos piensan que no se les presta ninguna atención y que los profesores tan sólo se preocupan de terminar el programa. El resto de las respuestas se dispersa más: 8 alumnos optan por la segunda opción, 4 para la tercera, y 9 para la cuarta. Está claro que depende de cada profesor, o de cada asignatura.

 

La tercera pregunta, relacionada con la anterior da que pensar: 17 de los 24 alumnos piensan que algunos profesores no hacen méritos para serlo. Sólo 7 alumnos piensan el contrario, que sus profesores dan la talla.

 

Los alumnos se han puesto más de acuerdo en cuanto a los útiles a su disposición: solamente 2 de cada 24 alumnos piensan que las herramientas de trabajo propuestas en el colegio son inútiles, mientras que 8 piensan que son muy útiles. Por fin, 14 alumnos piensan que son más o menos útiles según cuáles.

 

Finalmente, en la última cuestión, las respuestas que más frecuentes, en cuanto a lo que menos gusta, los horarios y el ritmo de trabajo, mientras que se valora más el ambiente vinculado a los compañeros de clase.

 

 

LAS CONCLUSIONES

 

En paralelo, proponemos algunas interpretaciones que nos permitan comprender las respuestas:

 

  • Viaje al aburrimiento...

Los alumnos se aburren en la escuela. Sólo algún profesor no se ha dado cuenta de que se pasan el curso con el teléfono, riendo o charlando. Según nuestra estudio, solamente 14% de los alumnos se aburren raramente o nunca, mientras que 23% se aburren muy a menudo. Así pues, un 63% de los alumnos de mi clase dice aburrirse la mitad del tiempo, lo que explica los resultados de más arriba.

 

  • Algunos puntos positivos y negativos

Y, sin embargo, los alumnos no encuentran inevitablemente el trabajo escolar difícil. No están contentos, sobre todo, de los horarios y de las relaciones -algunas veces un poco tumultuosas- con los profesores. En efecto, los dos tercios de los alumnos consideran que los profesores no están nunca -o raramente- abiertos a la crítica pero reconocen, a pesar de todo, que algunos prestan atención a su éxito. Les pesa también el cambio (en cuanto a cantidad de trabajo) que ha supuesto el paso a "Seconde".

 

Para concluir, pudimos constatar con este cuestionario que los alumnos de Seconde no se han adaptado al 100% al cambio de Collège a Lycée. Están más cansados -el ritmo es más intenso-, y acusan el paso de Troisième a Seconde. En este sentido, consideran que los profesores podrían ser más pedagogos y próximos a ellos, y no solo para ametrallarles a ejercicios y cursos incomprensibles.

 

  • ¿Un punto que les haga felices?

Encontrar a sus compañeros y amigos cada día. Es, a sus ojos, su mayor fuente de motivación para ir a la escuela. Eso se explica por el hecho de que la mayor parte de su vida social se desarrolle en el establecimiento.