La banalización de la droga entre los jóvenes

Sociedad

La banalización de la droga entre los jóvenes

Juliette Rippert

DROGA/ Producto natural o sintético. Su consumo puede modificar una o varias funciones de nuestro organismo. Las drogas generalmente provocan una dependencia.

En 2015 el consumo de drogas ha continuado su progresión, siendo -como siempre- el cannabis la más consumida por los jóvenes. Según varios estudios, la primera utilización se sitúa de media a los 14 o 15 años. Fumar un porro viene a ser casi un acto social, no es percibido como un riesgo. Por consiguiente, vamos a centrar el artículo en su banalización entre los jóvenes, aunque también pase con alcohol, cocaína, heroína, LSD y otros estupefacientes.

 

Varios estudios, belgas y franceses, publicados recientemente son unánimes: el uso ocasional del cannaabis está en aumento con relación a los estudios precedentes. Observamos un aumento del 15 % en 2005 al 26 % en 2007. Y los usuarios regulares han pasado del 8 % en 2006 al 13 % en 2007. Esta banalización puede también verificarse con el trabajo sobre el terreno con los jóvenes: fumar un porro se hizo uso corriente, tan común como de beber una cerveza.

 

Según indican estos estudios, la experimentación con el cannabis se convirtió en "modelo dominante" entre los jóvenes, sea cual sea su categoría social. La experimentación se vuelve por otra parte cada vez más precoz y el precio de compra no deja de disminuir (más o menos 5 euros el gramo de hierba, es decir, el equivalente de una decena de porros).Esta democratización del acceso al cannabis desempeña también un papel. Visto este fenómeno de banalización, la inmensa mayoría de los jóvenes no comprenden las reacciones inquietas por parte de sus padres, de la escuela, o interventores sociales. Puesto de lado el hecho de que la detención y la venta del cannabis queda prohibidas, en general, los jóvenes no parecen comprender lo que otros encuentran en el cannabis de peligroso. Esta banalización que se encuentra también en nuestras pantallas; en las series, los clips vídeos, las películas...

 

Un consumo regular, incluso ocasional, empuja al joven "a alejarse de sus centros acostumbrados de interés, a se désocialiser y manifestar una indiferencia inquietante que justificará de modo más o menos coherente". Un consumo diario de cannabis es a menudo la consecuencia de un sufrimiento. Hay que notar la diferencia entre el adolescente que "saca un porrete" en una fiesta o el que fuma para anestesiar su dolor de vivir.

 

Los efectos

 

Físicos :

Según los individuos, la cantidad absorbida así como la composición del producto, los síntomas pueden ser diferentes:

 

  • El aumento o la disminución del ritmo cardíaco (palpitaciones fuertes del corazón),
  • La aparición de los ojos rojos (actividad sanguínea más aumentada),
  • La boca se seca (disminución de la secreción salival),
  • Una sensación viva de náusea (conduciendo a veces a vómitos),
  • Una baja de la tasa de azúcar sanguíneo.

 

 

Psicológicos :

A largo plazo, las consecuencias del consumo de cannabis son graves. Hay que subrayar que estos efectos dependen de su organismo, pero sobre todo de la regularidad, de la cantidad, y de la frecuencia del consumo. Porque uno de los primeros peligros del cannabis es la dependencia psíquica.

 

Las consecuencias sobre los planes(planos) sociales y psicológicos son a veces muy pesadas. Los efectos psíquicos probados del consumo de cannabis son :

 

  • Una disminución de la memoria inmediata y de la concentración,
  • La pérdida de motivación (escolar, social y física) así como un aislamiento social,
  • La ansiedad, el pánico y un terreno más propicio a la depresión,
  • Entre ciertas personas sensibles, aparición de una psicosis cannabique: una sola inhalación o una bocanada puede bastar con conducirle a la persona al hospital,
  • Elementos disparador de enfermedades mucho más graves en sujetos predispuestos (esquizofrenia, paranoia).